Aprende a alimentarte como tus antepasados

No se trata de pretender consumir aquellos alimentos que reproduzcan de manera exacta a los que comían nuestros antepasados, porque millones de años de evolución han configurado las necesidades nutrimentales y diseñado los patrones de alimentación.

La alimentación actual ahora no está sincronizada con los requerimientos genéticos. Los genes, que hoy controlan cada una de las funciones de tu organismo, son los mismos que tenían nuestros antepasados, aunque la forma de alimentarnos es distinta. Entonces, si nutres adecuadamente a esos genes, ellos harán bien su trabajo manteniéndote saludable y lejos de los kilos de más.

Es por eso que cuanto más se aleje tu alimentación de aquella a la que se acomodaron nuestros ancestros, más susceptible serás a enfermedades como la obesidad y otros padecimientos que ponen en riesgo tu salud.

A continuación te damos unas sencillas recomendaciones que te permitirán ajustar tu forma de vida lo más que se pueda a nuestro diseño evolutivo, y con ello controlar tu peso corporal:

El 50% de tu alimentación debe ser como la del Ardipithecus ramidus:

El Ardipithecus ramidus se alimentaba fundamentalmente de:

  • Frutas
  • Brotes tiernos
  • Flores
  • Semillas
  • Tallos tiernos
  • Algunas hojas 

¿Cómo debe ser tu alimentación siguiendo este patrón?

La mayor parte debe estar compuesta de:

  • Frutas, de cualquier tipo y en cantidades abundantes
  • Verduras de hoja como lechuga, espinacas, coles y acelgas, que semejan las hojas tiernas que consumía nuestro ancestro
  • Verduras de yema y de fruto como el tomate, el pimiento, la berenjena, la calabaza y el pepino
  • Infloraciones como la coliflor o el brócoli
  • Raíces como la zanahoria, la remolacha, el rábano y el nabo
  • Bulbos como el ajo, la cebolla y los puerros

¿Qué te proporciona este tipo de alimentación?

Fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes. Además, muchos de los alimentos vegetales incluidos, contienen poderosas sustancias que te confieren cierta protección contra el desarrollo de algunos tumores.  

Consejo nutricional:

Para que la alimentación se parezca lo más que se pueda a la de este antepasado, te sugerimos repartir tus alimentos en, al menos, cinco comidas al día, y cada una de ellas en pocas cantidades.

El 30% de tu alimentación debe ser como la del Australopithecus afarensis

El Australopithecus afarensis se alimentaba fundamentalmente de:

  • Tubérculos
  • Semillas verdes
  • Frutos secos

¿Cómo debe ser tu alimentación siguiendo este patrón?

La mayor parte debe estar compuesta de:

  • Papa
  • Habas
  • Chícharos
  • Ejotes
  • Nueces
  • Almendras
  • Pistaches
  • Avellanas 

Consejo nutricional:

Puedes complementar con miel, pequeños animales, huevos y pescado.

El 18% de tu alimentación debe ser como la del Homo ergaster:

El Homo ergaster se alimentaba fundamentalmente de:

  • Carne de cualquier animal muerto o que lograba atrapar
  • Huevos de aves o de reptiles que rebuscaba entre los árboles o por las orillas de los lagos en donde habitaba
  • Pescados, moluscos y crustáceos

¿Cómo debe ser tu alimentación siguiendo este patrón?

La mayor parte debe estar compuesta de:

  • Algo de carne
  • Huevos
  • Pescados 

¿Qué te proporciona este tipo de alimentación?

Ácidos grasos poliinsaturados, indispensables para el desarrollo y funcionamiento de tu cerebro.

Consejo nutricional:

No debes olvidar otro nutriente esencial: el agua, que te ayudará a mantener tu temperatura corporal y permitirá que tus riñones funcionen adecuadamente. Por eso, bebe más de un litro y medio de agua al día.

El 2% de tu alimentación debe incluir las novedades aportadas por el Homo sapiens sapiens:

El desarrollo de la agricultura y la ganadería, y más recientemente el de la artesanía y la industria, permitió el acceso a nuevos alimentos, los cuales nunca se habían consumido en nuestra evolución. Éstos son:

  • Cereales
  • Legumbres
  • Leche y sus derivados (queso, leches fermentadas, mantequilla)
  • Bebidas fermentadas (vino, cerveza o destilados)
  • Dulces y la bollería en general
  • Aceites
  • Mantequilla
  • Margarina
  • Sal 

¿Cómo consumir este tipo de alimentos?

  • Suprimir la grasa que contiene la leche, porque es poco saludable a causa de la gran cantidad de ácidos grasos saturados, algunos de ellos de cadena corta
  • Suprimir la lactosa mediante tecnología alimentaria o simplemente permitiendo que esa lactosa se consuma, como ocurre en el yogur. Con ello, tendrás acceso a las proteínas de alta calidad y el calcio que contiene la leche
  • Los cereales debes ingerirlos en sus formas menos refinadas (integrales)

Finalmente, te presentamos una serie de pautas que puedes seguir si es que deseas evitar la obesidad y, por ende, otras enfermedades, como hipertensión arterial, colesterol alto, diabetes, etc.:

  1. Mantén el peso que te corresponda
  2. Realiza ejercicio físico de manera regular
  3. Consume abundante fibra vegetal
  4. Evita los alimentos con muchas calorías
  5. Reduce las grasas saturadas
  6. Modera la sal en tus platillos
  7. Evita o modera el consumo del alcohol
  8. No fumes
  9. Combate el estrés
Esta entrada fue publicada en Salud y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s