Ejercicio físico… mitigante de las enfermedades crónicas

El ejercicio es sin duda un buen aliado para que nuestro cuerpo se sienta bien física y mentalmente. Y aunque no lo creas, los ejercicios aeróbicos pueden aliviar en cierta manera algunas enfermedades, entre ellas las crónicas           

Muchas personas suponen que el ejercicio físico no está hecho para todos aquellos individuos que padecen alguna enfermedad crónica como diabetes, asma, fallas cardiovasculares o artritis. Este tipo de trastornos no se curan pero de acuerdo con varias investigaciones, los ejercicios pueden crear estabilidad en la salud.

 Y es cierto, pues además de los medicamentos esta clase de enfermedades pueden controlarse gracias a una alimentación adecuada, y desde luego, con base en un programa de acondicionamiento físico que deberá ser supervisado por un experto médico. Si te encuentras en este caso tal vez pienses que hacer deporte sería lo último que harías, pero verás que con el tiempo los resultados serán sorprendentes.

Las razones son varias, pues la actividad física puede ofrecer a una persona con afección crónica los mismos beneficios que brinda a personas sin este tipo de enfermedades. Observa estos ejemplos:

  • Optimiza las funciones cardíaca y pulmonar
  • Reduce la presión arterial y la concentración de colesterol
  • Incrementa la energía, la fuerza muscular y la resistencia
  • Ofrece mayor independencia y capacidad para hacer las actividades de la vida diaria
  • Mejor control del dolor
  • Ayuda a la autoestima
  • Menos complicaciones médicas

Cuando realices alguna actividad física, ten en cuenta que ésta dependerá de algunas limitaciones físicas particulares, pero podrás buscar más opciones disponibles, solo es cuestión de que adaptes esas necesidades particulares a tu persona.

La artritis y la actividad física

Esta enfermedad presenta dos características: dolor y rigidez, por lo que para una persona que se encuentre bajo esta condición resulta poco atractivo hacer actividades físicas. Pero aunque no lo parezca, una manera de mantener funcionando las articulaciones es moverlas, así como los músculos que las apoyan.

 Existen dos formas de artritis:

  • Osteoartritis: Se debe al desgaste y laceración de las articulaciones y afecta principalmente a las personas de edad avanzada. Las zonas más lesionadas por esta afección son las rodillas, cadera y columna vertebral.
  • Artritis reumatoide: Es una enfermedad inflamatoria causada por un ataque del sistema inmunitario del cuerpo sobre los tejidos que revisten las articulaciones. Afecta las articulaciones de manos, muñecas, pies y tobillos, aunque también es posible que ataque a articulaciones más grandes como las rodillas, caderas y hombros.

Ejercicios recomendados

  • Ejercicios de flexibilidad y de arco de movimiento: Sirven para reducir el dolor y rigidez y recuperar la movilidad. Un ejemplo de esto son algunos ejercicios de flexibilidad simple de yoga y tai chi. Si has sufrido cirugías de reemplazo, analiza con tu médico si es conveniente que hagas estas actividades, así como las precauciones que debes tener.
  • Ejercicios de fortalecimiento: Fortalecen los músculos que rodean las articulaciones, con la finalidad de ejercer presión sobre el cartílago y los huesos. Toma en cuenta que la resistencia que emplees para mejorar tu fuerza dependerá de tus capacidades para hacerlo. Puedes utilizar pesas libres, aparatos con pesas, tubos, bandas elásticas e incluso productos caseros como latas de sopa cerradas.
  • Ejercicios aeróbicos: Con estos ejercicios podrás fortalecer los músculos, así como estabilizar las articulaciones e incrementar la resistencia y el acondicionamiento total. Los músculos podrán controlar el movimiento y el esfuerzo de las articulaciones.

 Toma tus precauciones

  • Cuando hagas tus ejercicios trata de proteger tus articulaciones contra el mayor daño posible. Es conveniente que junto a tu médico y un fisioterapeuta, planees tu programa de actividades físicas.
  • Si te encuentras cansado, detente y reposa. Es posible que tengas que reducir tus ejercicios para no provocar más daño en las articulaciones. Si te duele, es mejor no forzar los movimientos.
  • Los ejercicios acuáticos, como la natación, caminar en el agua o aerobic acuático también son recomendados por algunos expertos ya que reducen el esfuerzo sobre las articulaciones.

Recuerda que todos los ejercicios que realices deben ser aprobados por un médico especialista y un fisioterapeuta, quienes crearán un programa de actividades físicas de acuerdo con tus capacidades.

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